05.03 CONSEJOS EN EL VERTIDO DE DESPERDICIOS

Una posible fuente de averías en el sistema de saneamiento es el vertido al mismo de productos inadecuados. A continuación se detallan cuáles son las sustancias que no se deben desechar por las cañerías.

Tóxicos. Muchos de los procesos que se llevan a cabo durante la depuración son realizados por microorganismos vivos. El vertido de sustancias tóxicas pueden poner en peligro la existencia de estas bacterias y comprometer la eficacia del tratamiento. De este modo, se evitará el vertido de pinturas, gasolinas, fitosanitarios, disolventes, medicamentos y grandes volúmenes de productos de limpieza.

La mayor parte de los productos de limpieza presentes en el hogar contienen sustancias químicas contaminantes y potencialmente peligrosas cuando son vertidas por los desagües de la cocina y aseos. Los productos de limpieza que cuando son mal empleados contribuyen a la degradación ambiental son los siguientes: lejía, antical (cuyo uso no tiene sentido en la mayor parte de Galicia), detergentes, refrigerantes desinfectantes y desatascadores. Estos productos muestran en su etiqueta un símbolo de color naranja, con los siguientes epígrafes: “explosivo”, “comburente”, “inflamable”, “irritante”, “nocivo”, “tóxico”, “carcinógeno”, “corrosivo”, “infeccioso”, “tóxico para la reproducción”, “mutagénico” o “peligroso para el medio ambiente”.

Grasas y aceites. Es muy importante acumular el aceite y la grasa usados en recipientes cerrados para su reciclado. En ningún caso se deben verter las grasas y aceites de desecho por lo desagües ya que las acumulaciones de estas sustancias obstruyen las tuberías de saneamiento. Además, estos productos apenas son degradados en la fosa séptica, donde simplemente son almacenados. Así pues, es fundamental que el vaciado de la fosa sea realizado por un gestor de residuos autorizado que se encargará posteriormente de que el contenido retirado de la fosa reciba un tratamiento adecuado para no afectar a la calidad de las aguas.

Desechos sólidos. Está especialmente contraindicada la introducción en el sistema de productos sólidos que no puedan ser degradados por éste ya que podrían atascar y/o dañar la instalación (ver listado adjunto). Además, al aumentar el volumen de desechos no previstos inicialmente aumentarán los costes de mantenimiento. Así, al acortarse el ciclo de vaciado de la fosa será necesario contratar más a menudo los servicios del gestor autorizado con el consiguiente perjuicio económico y medioambiental.

05 SAN 2

EL INODORO DE LA VIVIENDA NO DEBE SER EMPLEADO COMO UNA PAPELERA

Ejemplos de desechos sólidos NO PERMITIDOS: hilo dental, compresas, tampones, preservativos, pañales, hisopos (bastoncillos), colillas de cigarro, arenas de gato, toallas de papel, y otros productos que pueden atascar, y potencialmente dañar, los componentes del sistema de saneamiento autónomo.